Televisión

México - El mercado en expansión: OTT (Parte II)

Con respecto al streaming de video por Internet, habitualmente denominado OTT (Over The Top), responde a la expansión del acceso a banda ancha, que supera --especialmente a través de la conectividad móvil-- los índices de TV paga y también al descenso de los costos al usuario.

De acuerdo a la consultora The Competitive Intelligence Unit, al cuarto trimestre de 2017 existían 7,7 millones de suscripciones a plataformas de Video Bajo Demanda Por Suscripción (SVOD), sobre un total de 79,1 millones de usuarios de Internet, 12% más que a finales de 2016. Los OTT tuvieron ingresos por MXP 3.314 millones, unos 1340 millones de dólares, en el último trimestre de 2017, por su menor costo de suscripción. Como referencia, el segmento de telecomunicaciones fijas representa 25,5% de los ingresos de la industria.

Durante el primer trimestre de 2018, de acuerdo a la misma fuente, la TV de paga generó ingresos por MXP 22.400 millones (el 19,4% del total de la industria), equivalente a aproximadamente 1.140 millones de dólares, lo cual representaría –extrapolando– un volumen cercano a los 4.600 millones de dólares por año. En México, los OTT de audio y video, la TV satelital y el cable están agrupados en la definición “servicios de audio y video restringidos” y el acrónimo STAR, con un total de 27,7 millones de cuentas.

Para Business Bureau (BB), los hogares con suscripción a OTT crecerán 45% entre 2018 y 2022. Con respecto al “cord-cutting” (hogares que abandonan la suscripción a TV de paga lineal para suscribirse a servicios SVOD. Horacio Gennari, presidente de BB, señala que ‘es claro que el “cord-cutter” llegó a Latinoamérica, sobre todo en los segmentos más jóvenes’. ‘La banda ancha está sólo en el 50% de los hogares latinoamericanos, y tiene amplio margen para crecer, por lo que la TV de paga sigue siendo una opción más que válida’, añade el EVP Tomás Gennari.

La misma consultora identifica 94 OTTs operando en México, de las que 13 pertenecen a cableoperadores, 45 a programadores y 36 a empresarios independientes; hay más de 62.700 títulos de cine y más de 10.800 series de televisión disponibles para estos usuarios.

La expectativa para 2018 es que se manifiesten los efectos de la Red Compartida, concesionada por veinte años a Altan Redes –donde son socios Megacable, Axtel y el grupo español Multitel– y consistente en la red de fibra óptica que perteneció a la Comisión Federal de Electricidad y el espectro de aire liberado con la migración de las emisoras de televisión analógica al ámbito digital. Altan no es una operadora de telecomunicaciones, sino un “carrier de carriers” que ofrece servicios de conectividad a quienes deseen utilizar la Red Compartida, que compite con la de América Móvil. No ha habido, hasta la redacción de este informe, cifras acerca de la utilización de esta red en relación al conjunto de telecomunicaciones a nivel nacional.

En el ámbito del streaming de video por suscripción (SVOD), aparece Netflix como líder por amplia diferencia, al igual que en el resto del mundo, y jugadores como América Móvil con Claro Video, que parece estar promoviendo el OTT como método de retención de suscriptores de telefonía móvil; Telefónica con su convenio con Netflix firmado el mes pasado; Televisa con Blim, que ofrece acceso a su inventario de programas de televisión; HBO Go, Fox Play, YouTube Red –servicio de TV –paga de Google– y Cinépolis Clik --operado por la cadena de salas cinematográficas-- como principales competidores pero participaciones menores.

Expansión internacional
A nivel internacional, la expansión de la influencia de Televisa en la operación de la cadena latina Univisión aparece entre los fenómenos más relevantes de los últimos meses. Este desarrollo y la renuncia de Emilio Azcárraga Jean a la dirección operacional de la empresa –asumida por tres directivos– han planteado otro frente que será necesario analizar en lo que resta del año.

Univisión está cambiando su presidente –Randy Falco dejará el cargo a fin de año– y está enfrentando competencia en su mercado tradicional: por un lado, Telemundo, controlada por NBCUniversal, ha mejorado su posición en términos de audiencia y un cambio en la programación donde apela en parte a productores independientes mexicanos, como Epigmenio Ibarra, y contenidos de otros países de la región, como Colombia.

Por el otro, los latinos jóvenes en la Unión Americana se están volcando a la programación mainstream de las cadenas anglosajonas, reflejado en el fracaso de Fusión y otros proyectos de retención de Univisión.

En México, Azteca está también mejorando su posición en términos de audiencia y lanzado la productora Dopamine, con contenido que apunta a una audiencia más joven que la tradicional consumidora de telenovelas. Imagen Televisión ha optado por los dramas turcos, que a nivel mundial han planteado competencia y arrebatado pantallas a las telenovelas tradicionales, donde Televisa y la brasileña Globo han sido proveedores de preferencia en el pasado.

Ver México: Mercado en expansión (Parte I)


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