Televisión

Estados Unidos deroga la neutralidad de red en Internet

15-12-2017
La Federal Communications Commission (FCC) de Estados Unidos aprobó una resolución para eliminar de la Ley de Comunicaciones, las reglas de neutralidad, por las que los ISPs no pueden imponer condiciones preferentes de tráfico en sus redes.

Este cambio, impulsado por el presidente Donald Trump desde la promoción de Ajit Pai, como presidente de la FCC apenas asumió su mandato a enero pasado, da marcha atrás con la política de la neutralidad de red impulsada por la administración de Barack Obama, con Tom Wheeler al frente de FCC, e incorporada a la Ley de Comunicaciones en 2015.

En ese momento, el servicio de Internet se reclasificó como servicio público de telecomunicaciones bajo el Título 2 de la Ley de Comunicaciones, al reconocer que la banda ancha es un servicio tan esencial como las líneas telefónicas, lo que fue luego confirmado por la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia.

Siempre opuesto a este cambio, Pai asumió como titular de la FCC con la misión de derogar la neutralidad de red y la declaración de servicio público esencial para internet, que ‘desincentiva la inversión y la innovación en redes’, lo que se concretó ahora con su proyecto para Restaurar la Libertad de Internet, que fue aprobada por tres votos contra dos.

Con esto, se eliminan ‘las reglas que eran consideradas como la imposición de una regulación estricta y de estilo de servicio público a los proveedores de servicios de Internet’, señaló Pai, quedando para la FCC únicamente la obligación de requerir a los ISPs que sean transparentes acerca de sus prácticas, para que los consumidores puedan contratar el plan que mejor se ajuste a sus necesidades, porque básicamente pasa a ser un servicio privado.

Así, los ISPs dejan de ser considerados como servicios de transporte común de Internet, tal como se reclasificó a la banda ancha en el Título II de la Ley de Comunicaciones, por lo ya no están impedidos de privilegiar ciertos el tráfico de determinados contenidos en sus redes, en detrimento de otros.

Es decir, que un ISP podrá asegurar ancho de banda para, por ejemplo, sus propias plataformas de streaming de video o de alguno de sus socios comerciales, para asegurar que lleguen con máxima calidad a sus abonados, disminuyendo el ancho para OTTs de la competencia.