seminario virtual de television

La alta definición no es juego de niños

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Primero en México, ahora en Brasil -como lo acotara Fernando Medin, de Discovery, en ABTA- se está planteando la televisión de Alta Definición (High Definition en inglés) como una oportunidad para ofrecerle as suscriptor de TV paga una alternativa diferente a lo que todavía propone la TV de aire, que en Brasil ya tiene algunos canales y programas en HD.

La iniciativa es interesante, pero también es un desafío: por un lado, contar con una provisión de programación que haga ‘que un canal sea interesante a mediano plazo', como dijera Antonio Barreto, de DLA, En la misma convención. Cualquiera puede comprar 100 horas de programación en HD, pero el asunto es mantener la calidad a lo largo del tiempo.

En este sentido, ayuda que la mayor parte de la programación actual esta siendo grabada en HD, pero también es cierto que un canal no puede vivir sólo de novedades, por el costo de adquisición que implica. Y que hay tipos de programación que se adaptan mejor al sistema, que otros.

Los memoriosos recuerdan que en Mipcom y MIPTV fue posible ver, durante años, muestras del sistema japonés HiVision, antepasado del ISDB que han adoptado los brasileños y que Luiz Inácio Lula da Silva quiere que adopten los otros países de la región. Pero los japoneses no manejaban el contenido y se limitaban a mostrar pececitos y plantas, temas que no suelen atraer la atención masiva. Después se empezó a discutir el tema en los Estados Unidos y aparecieron cosas como que, en la relación 16:9 de la pantalla ancha, los actores entran a escena antes que en la 4:3. Los directores de cámaras empezaron a preocuparse.

Los responsables de los decorados también porque en HDTV los escenarios de cartón parecen ser de cartón. Y el maquillaje se ve como maquillaje. La televisión digital extendió el problema y hoy es sorprendente lo limpias que resultan ser las cárceles en las telenovelas (frente a las de los noticieros), y lo frágiles que son las paredes de hoteles y hospitales.

La cuestión es que no se trata sólo de aumentar la definición. Una buena HDTV argumental va a exigir nuevos argumentos, escenarios más creíbles, un montón de cosas. Es cierto que tenemos a los ciervos y los tiburones -y los jugadores de fútbol- que seguirán luciendo naturales en los programas de documentales y deportivos. Y estarán las películas cinematográficas, con lo suyo. Pero la TV requiere localismo y actualidad, y en estos casos habrá que hacer un trabajo de producción diferente. Tal vez las actrices (y actores) no puedan seguir protagonizando escenas donde aparecen durmiendo o se supone que despiertan del sueño, en su cama, y acontece que están totalmente maquillados/as.

Tampoco sabemos cómo va a reaccionar el público, porque se trata de un medio diferente a la TV que hemos conocido hasta ahora. Hay que estudiar el tema y estar preparados, cosa que no muchos han hecho. Nos es simplemente una cuestión de pixeles y ancho de banda: no habrá lugar para pececitos y escenarios de cartón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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