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Los formatos de la comunicación. Capitulo 2: Algunas Definiciones Necesarias
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En el episodio Blipverts, (1987) de la serie inglesa Max Headroom , -luego emitida en los Estados Unidos- la densidad de la información condensada en comerciales de televisión de corta duración dañaba el cerebro de ciertos miembros de la audiencia. La teoría fue ensayada en 2004 con comerciales de 3 segundos de duración; la publicidad denominada "subliminal" tiene algo que ver con esto. |
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La aparición de recursos para relación interpersonal de la Internet, tales como los blogs, MySpace, Facebook o Twitter, están conmocionando a los medios de comunicación tradicionales, y también a los anunciantes, agencias de publicidad y otras disciplinas que dependen del contacto con el público -en este caso, visto como consumidor- y están preocupadas por la posible decadencia de la televisión -una percepción acuciada por la creciente penetración de Internet en los diferentes países- como medio transmisor de mensajes comerciales.
Las corporaciones de medios de comunicación, que operan canales de televisión abierta, redes de TV por suscripción y ahora sitios Web, están realizando grandes esfuerzos para captar la manera en que han de comunicarse en el futuro las personas, entre sí y con los medios de comunicación. Hasta ahora, la mayoría no ha encontrado un modelo de negocios utilizable -con excepción de Google y pocos más- porque el comportamiento de los usuarios de Internet es diferente del de las audiencias de los medios tradicionales: cine, diarios, telefonía, revistas, radio, televisión. Y, los usuarios de Internet se resisten a pagar por recibir productos que los usuarios de TV por suscripción o los lectores de diarios pagan sin chistar.
Esta incomunicación entre las corporaciones de medios tradicionales y los "nuevos" usuarios de Internet está agravada por el hecho de que pocos directivos de los medios "antiguos" tienen conocimientos de computación y telecomunicaciones; por lo tanto, las formas que utiliza las mayoría de los visitantes de sitios Web les resulta un misterio a esos ejecutivos.
Lo interesante del caso es que no estamos frente a una revolución en la manera de comunicarse; si hay una revolución -entendiendo por tal una evolución disruptiva- es en la tecnología, pero no en el contenido. Lo que existe en la actualidad es una mucho mayor facilidad (y menor costo) para comunicarse; la comunicación sigue siendo la misma.
La dificultad en comprender lo que está sucediendo ha llevado a algunas disciplinas a un punto cercano a la falencia: las empresas fonográficas, por ejemplo, han visto socavada su actividad por la copia "pirata" de discos -posible primero por la aparición de los cassettes en blanco, luego por los CDs- y más recientemente las "descargas" de Internet. Lo más cercano a una reacción ha sido integrarse con las actividades de sus artistas y participar en recitales y otras actividades que, a diferencia de la venta fonográfica, están en aumento y son cada vez más rentables.
En los últimos meses, los medios impresos -y sobre todo los diarios- han comenzado a sufrir una crisis similar. La necesaria existencia de sitios Web no provee ingresos publicitarios que compensen la caída de la venta de avisos tradicionales en las versiones impresas. Algunos diarios, como el Wall Street Journal de Estados Unidos y Reforma de México, están cobrando por el acceso, pero ello sigue sin compensar la caída en los ingresos tradicionales.
Las cadenas de TV por suscripción están comenzando a sufrir la presión de los anunciantes para incluir Internet en su cobertura, y se están moviendo en esa dirección. Pero es todavía difícil poder mencionar un caso claramente exitoso: por ahora se está en una etapa de prueba y error, donde afortunadamente los errores no son todavía caros. Cuando alguien demuestre haber encontrado la fórmula, el "costo de oportunidad" crecerá en forma vertiginosa para los demás.
¿De qué manera podemos suavizar estas dificultades de aprendizaje? Una de las más efectivas sería tener un diagnóstico certero de la situación, aplicar los conocimientos existentes y fijar los parámetros de la situación actual, como manera de poder trazar escenarios futuros. Esto permitiría reducir la dimensión de los errores -"achicarlos", no eliminarlos, eso es imposible- y no tratar de modificar lo que está para quedarse. La llegada de Internet es irreversible, pero su dominio no hará que desaparezcan los medios anteriores. El cine, la radio, la TV, los diarios y las revistas seguirán existiendo, porque satisfacen necesidades del ser humano que Internet no cumple. Lo que deberán hacer es readaptarse, un proceso costoso y a veces tecnológicamente difícil. Pero, nada es imposible. |
 


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