A partir de hoy no atiende su despacho Maria del Rosario Guerra de la Esprilla, quien renunció a su cargo de Ministra de Comunicaciones el 21 de enero y reveló divergencias en el seno de la CNTV.
La ministra declaró a la prensa, después de presentar su renuncia con fecha 31 de enero, que dentro de la CNTV hay una comisionada -sin nombrarla- que maneja 'una agenda paralela' y 'filtra informaciones confidenciales a través de su Blackberry'. Ante esto, la comisionada Zulma Casas respondió que 'se sentía parcialmente aludida' y negó haber participado en tales prácticas. El día 26 de enero renunció la comisionada Ilse Bechara, tras lo que fue descripto por la prensa colombiana como una fuerte discusión con Zulma Casas.
La CNTV está en el centro de una feroz polémica después de haber sido obligada por organismos de gobierno a suspender el proceso de adjudicación de la tercera cadena privada de televisión terrestre, al quedar sólo un participante en carrera -la sociedad del grupo Planeta con el diario El Tiempo- por haber abandonado el concurso los grupos Prisa y Rendiles (Cisneros).
El ente figura en la Constitución de Colombia como manera de darle autarquía; dos de sus cinco comisionados son nombrados por el Poder Ejecutivo. En los últimos tiempos han recrudecido las críticas a la CNTV y las sugerencias de modificar su situación legal, que data de 1991.
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